Dolor de codo en pádel: por qué aparece y qué tiene que ver tu agarre

Si juegas al pádel dos o tres veces por semana y llevas un tiempo notando una molestia en la cara externa del codo, no estás solo. La epicondilitis —lo que todo el mundo llama codo de tenista— es la lesión por sobreuso más común en los deportes de raqueta, y en pádel aparece antes de lo que la gente cree.

Lo que casi nadie relaciona es que el problema rara vez empieza en el codo. Empieza en la mano.

Qué es exactamente el dolor de codo del pádel

La epicondilitis lateral es la inflamación de los tendones que unen los músculos del antebrazo con el hueso de la parte externa del codo. Esos músculos son, entre otros, los que usas para cerrar la mano y estabilizar la muñeca.

Es decir: cada vez que aprietas el mango, esos tendones trabajan. Un partido de pádel son entre 300 y 500 golpes. Multiplica eso por tres sesiones a la semana.

El dolor suele notarse al principio solo después de jugar. Luego aparece durante el partido. Y en la fase avanzada, molesta al abrir un bote o al dar la mano. Ahí ya llevas meses de retraso.

La cadena que casi nadie ve: mango que resbala → más presión → codo

Aquí está el mecanismo que importa.

Cuando el mango de la pala resbala —por sudor, por humedad, o porque el grip está gastado— tu cuerpo hace lo único que puede hacer: apretar más fuerte. No es una decisión consciente. Es un reflejo. El cerebro detecta que el objeto se escapa y aumenta la fuerza de prensión.

Ese aumento de presión tiene dos consecuencias:

  • Más carga sostenida en el antebrazo. No solo en el momento del golpe, sino entre golpes, porque no te atreves a relajar la mano.
  • Más transmisión de vibración. Una mano tensa conduce el impacto hacia arriba mucho mejor que una mano relajada. La vibración que debería disiparse en el grip te llega al codo.

Por eso dos jugadores con la misma técnica y la misma pala pueden acabar uno con el codo perfecto y el otro en el fisio. La diferencia está en cuánta fuerza necesitan hacer para que la pala no se les mueva.

Las cuatro causas reales, por orden de frecuencia

1. Agarre resbaladizo

Es la más común y la más fácil de arreglar. Un overgrip de tela saturado de sudor pierde adherencia a los veinte minutos de partido. A partir de ahí, estás apretando de más durante hora y media.

Si te sudan las manos, un grip de tela no es tu formato. Necesitas una superficie que evacue el sudor en lugar de absorberlo, porque una vez que la tela está empapada ya no hay vuelta atrás dentro del partido.

2. Grosor de mango incorrecto

Un mango demasiado fino te obliga a cerrar más la mano para sujetarlo. Uno demasiado grueso impide que los dedos cierren bien y también aumenta la tensión.

La referencia rápida: con la pala empuñada, deberías poder meter el dedo índice de la otra mano entre la punta de tus dedos y la base del pulgar. Si no cabe, el mango es fino. Si sobra sitio, es grueso.

3. Exceso de vibración

Palas muy duras, de goma EVA rígida y formato diamante, transmiten más impacto. Si además golpeas fuera del punto dulce, la vibración se dispara. Un undergrip colocado debajo del grip amortigua parte de esa transmisión antes de que llegue a la mano.

4. Volumen de juego sin adaptación

Pasar de un partido semanal a cuatro en un mes es la receta clásica. El tendón necesita semanas para adaptarse a una carga nueva; el entusiasmo, cero.

Qué puedes cambiar hoy mismo

Revisa tu grip antes que nada. Es lo más barato, lo más rápido y donde está la mayor parte del problema. Si al terminar de jugar tienes que secarte la mano o el mango, tu agarre te está costando salud.

Prueba a relajar la presión conscientemente. Durante el peloteo, agarra la pala con la mínima fuerza necesaria para que no se te vaya. Vas a notar que puedes jugar con mucha menos tensión de la que usas. El agarre solo debe cerrarse en el momento del impacto.

Cambia el grip con más frecuencia de la que crees. Un grip gastado no se ve gastado: pierde adherencia mucho antes de deshilacharse.

Estira el antebrazo antes y después. Brazo extendido, palma hacia abajo, y tira suavemente de los dedos hacia ti con la otra mano. Treinta segundos por lado.

Dónde encaja un grip de silicona

El Helix Pro Grip ataca justo el primer punto de la cadena. La silicona antideslizante con relieve en hélice no absorbe el sudor: lo evacua. Eso significa que la adherencia del minuto 90 es parecida a la del minuto 1, y por tanto no necesitas ir apretando cada vez más a medida que avanza el partido.

Si además buscas reducir vibración, el Invicta va debajo del grip y añade una capa de amortiguación entre el mango y tu mano.

Puedes ver todas las opciones en grips y overgrips de pádel.

Cuándo dejar de leer artículos y llamar a un profesional

Este artículo trata de material deportivo, no de medicina. Si el dolor lleva más de dos o tres semanas, si te despierta por la noche, si notas pérdida de fuerza al agarrar objetos cotidianos o si el codo está hinchado, ve a un fisioterapeuta o a un traumatólogo. Cambiar de grip previene; no cura un tendón que ya está dañado.

Lo que sí puedes hacer desde hoy es dejar de darle motivos a tu antebrazo para trabajar de más.


Helix Pro Grip es una marca española de grips de silicona con diseño registrado en la EUIPO. Más de 100.000 grips vendidos.

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