Cómo poner un overgrip de pádel paso a paso (y los errores que lo estropean)

Poner un overgrip bien es cuestión de cuatro decisiones: empezar por el extremo estrecho en la base del mango, enrollar hacia arriba en el sentido en el que se cierra tu mano, solapar entre 2 y 3 mm en cada vuelta y tirar con una tensión constante. Si haces eso, el grip queda liso, sin arrugas y no se mueve. Tardas menos de un minuto y no necesitas herramientas. Lo que sigue es el detalle de cada paso y los errores que hacen que un overgrip nuevo se afloje al tercer juego.

Antes de empezar: no quites el grip original

El overgrip va encima del grip base que trae la pala de fábrica. Ese grip base no se toca: es lo que da el grosor y la forma octogonal al mango. Si lo arrancas, te quedas con la madera desnuda, el mango pierde entre 1,5 y 2 mm de diámetro y el overgrip se enrollará sobre una superficie sin agarre.

Si lo que quieres es cambiar esa capa de debajo porque está apelmazada, eso es otra operación distinta y se hace con un undergrip, no con un overgrip. Son dos capas con funciones diferentes: el undergrip da forma y absorbe vibración, el overgrip da el tacto y es el que se cambia con frecuencia.

Ten a mano lo mínimo: la pala, el overgrip nuevo y, si el tuyo la lleva, la cinta adhesiva de cierre. Nada más. Y un consejo de logística: abre el envoltorio sobre una mesa, no de pie en el vestuario. La pegatina final es pequeña y es lo primero que se pierde.

Los siete pasos

  1. Retira el overgrip viejo y el plástico del nuevo. Suena obvio, pero el film transparente que protege algunos overgrips se confunde con el propio material. Si lo dejas puesto, la pala resbala más que antes de cambiarlo.
  2. Localiza el extremo estrecho. Casi todos los overgrips vienen con un lado cortado en diagonal y con una tira adhesiva. Ese es el que va primero, y va abajo del todo, justo por encima del tapón del mango.
  3. Pega ese extremo alineado con el borde inferior. No lo dejes colgando por debajo del tapón ni lo subas un centímetro "para que cuadre". Lo que hagas mal aquí se multiplica en cada vuelta.
  4. Da la primera vuelta cubriendo el borde. Esta vuelta es la que fija todo. Hazla apretada y comprueba que el canto inferior queda recto antes de seguir.
  5. Sube enrollando con tensión constante. Tira del overgrip mientras giras la pala, no al revés. Si estiras a tirones, el material se deforma de forma desigual y aparecen los pliegues.
  6. Mantén el solapamiento igual en todas las vueltas. Aquí es donde se decide el grosor final. Lo vemos en el apartado siguiente.
  7. Corta y cierra arriba. Cuando llegues al final del mango, corta el sobrante en diagonal siguiendo el ángulo de la última vuelta y fija con la cinta. Nunca sigas enrollando más allá del mango: si el overgrip invade el corazón de la pala, lo notarás en cada golpe con la mano alta.

Diestro o zurdo: hacia dónde tienes que enrollar

Este es el paso que más gente hace al revés sin saberlo. La regla es sencilla: el overgrip tiene que subir en el mismo sentido en el que se cierra tu mano al agarrar la pala.

Si eres diestro, coge la pala como si fueras a golpear de derecha y enrolla de izquierda a derecha. Si eres zurdo, de derecha a izquierda. El motivo es puramente mecánico: al enrollar en ese sentido, cada vuelta tapa el canto de la anterior en la dirección en la que tus dedos presionan y giran. Si lo haces al contrario, la palma empuja contra el borde del solapamiento vuelta tras vuelta y acaba levantándolo. Es el clásico overgrip que se despega por los bordes a las dos semanas y que todo el mundo achaca al sudor.

Truco para comprobarlo en dos segundos antes de empezar: pon el dedo pulgar sobre el mango y deslízalo en el sentido del golpe. Los bordes deben quedar "cerrados" bajo el dedo, no engancharse.

Cuánto solapar: la tabla

El solapamiento es el único ajuste real que tienes sobre el grosor del mango. Cuanto más solapes, más grueso queda.

Solapamiento Resultado Para quién
1-2 mm El más fino posible; conserva la forma octogonal del mango Manos pequeñas y jugadores que quieren sentir los cantos del mango
2-3 mm Punto medio, el más habitual La mayoría; es el que recomendamos si no tienes claro cuál es el tuyo
Media banda (5-6 mm) Añade grosor notable y redondea el mango Manos grandes o quien nota que aprieta demasiado por mango pequeño

Si necesitas subir mucho el grosor, solapar media banda no es la mejor solución: te gastas el overgrip en la mitad del mango y el tacto queda irregular. Mejor ajustar la capa de debajo.

Los cinco errores que más se repiten

  • Empezar por arriba. Si enrollas de arriba hacia abajo, los cantos del solapamiento quedan mirando hacia la palma y se levantan solos.
  • Dejar el plástico protector. Ya lo hemos dicho, pero pasa más de lo que parece, sobre todo con overgrips que vienen bien enrollados de fábrica.
  • Tensión irregular. Apretar mucho abajo y aflojar arriba crea una zona blanda justo donde apoyas los dedos índice y corazón en la bandeja. Ahí es donde antes se nota el fallo.
  • Sobrepasar el mango. Enrollar hasta el corazón de la pala añade peso donde no toca y cambia el balance.
  • Colocarlo con las manos sudadas. Si vienes de jugar, sécate bien. El adhesivo de la tira inicial no agarra igual sobre una superficie húmeda, y ese extremo es el que sujeta todo lo demás.

¿Y con un grip de silicona?

Con el Helix Pro Grip el procedimiento es el mismo, con dos diferencias prácticas. La primera es que la silicona no absorbe sudor, lo repele, así que no se satura ni se afloja a mitad de partido y no tienes que reapretarlo entre juegos. La segunda es la frecuencia: un overgrip de tela convencional aguanta entre 4 y 8 partidos, y este dura unas diez veces más, así que la operación que acabas de leer la repetirás muchas menos veces al año.

Cada Helix Pro Grip mide 30 cm, la medida estándar de un mango de pala, y se coloca en menos de un minuto sin herramientas. Si quieres probarlo antes de llevarte un pack, está también en formato individual. Y si estás montando la pala entera desde cero, en la colección de pádel tienes las dos capas del sistema, overgrip y undergrip.

Cuándo toca el siguiente

Un overgrip bien puesto no dura más por estar bien puesto: dura lo que da el material. Lo que sí evita es el fallo prematuro, ese que aparece a los dos o tres partidos porque un borde se ha levantado. Para saber cuándo cambiarlo de verdad, el criterio es el tacto y no el calendario; lo desarrollamos en cada cuánto hay que cambiar el overgrip.

Una última cosa. Si notas que necesitas apretar mucho el mango para que la pala no se te mueva, el problema rara vez es la técnica de colocación: es que el agarre ya no agarra. Esa fuerza extra sube por el antebrazo y es una de las causas habituales de molestias en codo y muñeca. Si el dolor persiste, consúltalo con un fisioterapeuta o un médico del deporte: esto es un artículo sobre material, no un diagnóstico.

Helix Pro Grip es una marca española de grips de silicona con diseño registrado en la EUIPO. Más de 100.000 grips vendidos.

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